Influencia fisiológica del masaje: En los últimos años se ha demostrado fehacientemente los beneficios del masaje tanto en la salud corporal como en la mente. Veamos a que nivel orgánico actúa:

a)    Piel: ayuda en la eliminación de toxinas, regenera la dermis y mejora la condición de la piel.

b)    Circulación sanguínea y de la linfa: mejora ambos procesos ayudando a llevar nutrientes a las células y a eliminar impurezas y sustancias tóxicas.

c)    Sangre: el masaje también eleva la capacidad de la sangre para transportar oxígeno , se sabe que aumenta la producción de glóbulos rojos y blancos.

d)    Sistema nervioso: elimina la tensión de nervios afectados por movimientos bruscos, por mala postura, después de un largo periodo de postración ó de algún problema traumático.

e)    Sistema muscular: favorece la flexibilidad de los músculos, desarrolla su masa y fuerza.

f)     Tejido adiposo: el masaje combinado con una dieta balanceada y ejercicio favorece la disminución de los depósitos de grasa.

g)    Organos: estimula los órganos de la digestión y la excreción.

h)   Metabolismo: en este proceso aumenta la filtración del riñón.

i)     Mente: reduce el estrés, combate la depresión y estados de ánimo negativos mediante la liberación de endorfinas, produciendo así una sensación de bienestar.

Es indudable que quien se somete a un masaje – sea por placer ó por prescripción médica – obtiene múltiples y valiosos beneficios.